Recetas/ Verduras

Cocotte de patata, boniato y queso reblochon

Hace un año aproximadamente estuve pasando el fin de semana en Montpellier y Albi, dos ciudades del sur de Francia llenas de encanto, cultura, rincones y buena comida. Siempre que visito Francia estoy expectante por lo que voy a comer, y aunque en ocasiones te puedas equivocar, no sueles salir decepcionado. Realmente se entiende porqué son los creadores de esto que llamamos gastronomía, de disfrutar comiendo, viendo y oliendo lo que comes y también -porqué no decirlo- de saber venderlo y hacerlo todo atractivo y sugerente.

A veces encuentras cosas realmente sencillas, que sin embargo funcionan. En un pequeño restaurante con encanto de Montpellier probé una cazuela con patata y boniato que luego habían gratinado con queso (hablamos de Francia). La cazuela probablemente llevaba cebolla y se había hecho lentamente con mantequilla, consiguiendo ese aroma inconfundible que hace salivar. Un plato perfecto para otoño/invierno.

Es lo que he intentado reproducir. Así me he quitado un poco la espinita mientras espero impaciente la siguiente visita al paraíso del queso “au lait cru”.

Para hacer más corta la espera visité una quesería francesa en el barrio de Gràcia (Barcelona) donde compré el reblochon de leche cruda que he utilizado. Podéis tirar de cualquier queso de ese estilo (graso y mantecoso para que quede fundente).

Las castañas las he añadido para hacer el plato aún más otoñal si cabe.

Ingredientes para 2 personas con bastante hambre

  • 1 cebolla roja picada
  • 1 ajo picado
  • 1 puerro picado
  • 4 patatas pequeñas a rodajas
  • 1 boniato a rodajas
  • 6 castañas crudas peladas
  • caldo de verduras
  • 1 cucharada mantequilla
  • queso reblochon (o similar)

Calentar la mantequilla en una cazuela de hierro gruesa y sofreír la cebolla, el ajo y el puerro. Añadir las castañas, las patatas y los boniatos. Salpimentar.

Dorar a fuego lento unos minutos y añadir el caldo hasta cubrir.

Cocinar hasta que la patata y el boniato estén hechos. El caldo se habrá reducido bastante (si es necesario y nos hemos quedado cortos podemos ir añadiendo un poco más).

Pasarlo todo a un recipiente para horno (o remedies individuales).

Cortar el queso en lonchas gruesas y cubrir. Gratinar unos minutos en el horno.

Adornar con un poco de cebollino picado y servir bien caliente.

**Para pelar más fácilmente las castañas podemos escaldarlas unos minutos antes.

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1 Comment

  • Reply
    Rosalía de El Caldero Viajero
    8 diciembre, 2018 at 20:45

    ¡Me encanta, Alberto!
    Ir de viaje, probar una comida, y luego intentar reproducirla en casa…es sencillamente completar el círculo de la experiencia viajera. 👏👏👏
    Tiene una pinta deliciosa y la combinación de sabores me parece muy interesante. ¡sobre todo con ese toque de las castañas!
    Me la llevo a marcadores y a ver qué pasa antes, si un viaje a Alsacia, o viajar a través de la gastronomía con tu receta.

    ¡Abrazos!

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