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Tahina, ¿qué narices hago con esto?

Esta pregunta habrá pasado por la cabeza de mucha gente tras comprar tahina (probablemente para hacer hummus) y ver que el bote se queda en la nevera esperando ser utilizado durante meses y meses. Por una parte tampoco pasaría nada, la tahina aguanta en la nevera eones, pero digo yo que algún uso más le podríamos dar, ¿no?

También habrá quien no sepa qué es la tahina y todo esto le suene a chino, o quien haya oído o leído sobre ella pero hasta ahora no la haya comprado.

Bien, la tahina (o tahini) es una pasta de sésamo muy utilizada en todo Oriente Medio. Hoy día se puede encontrar fácilmente en tiendas de dietética, algunas tiendas de alimentación ecológica y en muchas carnicerías halal. Yo siempre escojo esta última opción, porque la que suelen tener en estos sitios es libanesa, jordana o egipcia y me parece mucho más cremosa que la que veo en tiendas de dietética que acostumbra a tener una textura más “integral” de puré espeso, menos fina.

En los últimos años he pasado de tener un bote criando telarañas en la puerta de la nevera a tener que comprar botes más grandes porque los típicos de 400g literalmente vuelan. La tahina tiene uno de esos sabores a los que, aunque al principio cuestan, acabas volviéndote adicto.

Primero de todo comentar algo acerca del ya archiconocido hummus. Se ha popularizado tanto en los últimos años, que cada vez se ven más “hummus” de todo tipo de legumbres, más o menos “tuneados”. A mí es algo que me encanta. Si no soy integrista con la paella, no voy a serlo con esto. Pero, por favor, el hummus de garbanzos clásico no sólo debería llevar tahina, sino que es precisamente el “alma” del plato. Sin ella sencillamente no es lo mismo.

En cuanto a la cantidad, aquí somos bastante moderados (conozco gente que pone una cucharada, dos como mucho), y luego está Yotam Ottolenghi que en Jerusalén propone nada menos que ¡¡¡270g!!! para 250g de garbanzos secos (unos 700g hervidos). Ahí es nada. Rawia Bishara en Olives, Lemons & Za’atar tampoco se queda corta y utiliza la cantidad 300g de tahina para unos 800g de garbanzos cocidos. Por el contrario, Sabrina Ghayour es muchísimo más moderada y en su libro Persiana sugiere 4 cucharadas para 1200g de garbanzos cocidos. Lo mejor es que cada uno la agregue a su gusto. Yo personalmente de 3 cucharadas colmadas por 400g de garbanzos cocidos  no bajo.

Es decir, sirva esta entrada para los que piensen: “Voy a hacer hummus, pero no le pondré tahina porque luego no se qué hacer con el bote”. ¡¡¡¡¡Nooo!!!!! ¡¡¡Error!!!

Ok, pero entonces, ¿qué podemos hacer con este mejunje además de hummus?

 

Baba ghanoush 

Es el segundo plato estrella en el que lo solemos utilizar. Un puré de berenjenas riquísimo que podría decirse que lleva aderezos similares al hummus (ajo, limón, tahina, en cantidades variables) y que, como de costumbre, tiene distintas versiones (hay quien le añade comino, hay recetas que utilizan un poco de yogur para dar más cremosidad…)

Con el baba ghanoush no tengo unas proporciones ni método fijo, el día que lo haga le dedicaré una entrada completita como se merece, que es un plato que tiene pero que mucha miga. De momento dejo un par de enlaces con distintas opciones (todas buenas) a gusto del consumidor.

https://www.directoalpaladar.com/recetario/mutabal-o-baba-ghanoush-receta

http://recetasarabes.com/receta/mutabal-receta-autentica/

…y de propina dejo enlace a un puré de berenjena asada pero esta vez sin tahina (no sé en qué estaría pensando) que colgué hace tiempo.

https://kykeonblog.com/berenjena-asada-ajo-limon-granada/

 

 

Salsa de tahina (para acompañar verduras o casi lo que sea)

A estas alturas ya ha quedado claro que la combinación tahina-ajo-limón es un WIN, así que esta salsa es precisamente eso (con un poco de sal y algo de agua para ajustar la textura).

La cantidad podría ser algo así como 1 diente de ajo machacado, una pizca de sal, 2 cucharadas de limón y 4 cucharadas de tahina, a lo que se añade agua mezclando bien hasta que tenga una textura similar a la miel (para ello añadiremos más o menos agua).

Esta salsa va de muerte con unas verduras al horno, zanahorias, calabaza, chirivía… Ahí dejo una receta de coliflor al horno especiada con esta salsa que convierte a cualquier odiador de la coliflor en adicto:

https://kykeonblog.com/reconciliacion-con-la-coliflor/

Una versión un poco más orientalizada sería una salsa a base de tahina, salsa de soja, miel y vinagre (proporciones al gusto de cada uno) que funciona perfecta para acompañar un brócoli o unos espárragos a la plancha.

 

Vinagretas y usos en ensaladas

Un aliño de aceite y limón con un poco de tahina tiene un sabor penetrante y espectacular, perfecto para aliñar unas verduras a la brasa. Si además añadimos un poco de feta, unas olivas y menta lo convertimos en una ensalada sorprendente, súper sabrosa y fresca. Una opción ideal para un picnic o una comida con amigos al aire libre.

https://kykeonblog.com/ensalada-de-calabacin-feta-y-menta/

 

En una línea similar podemos usar tahina (esta vez más cantidad) para dar cremosidad a una ensalada de alubias blancas, cebolla roja y perejil (también mezclada con una vinagreta de limón). Esta esnalada es una variante del Piyaz turco, que en algunas versiones lleva tahina. Una ensalada facilísima de hacer y una buena idea para dar un aire diferente a nuestra ensalada de judías. También perfecta para tupper, picnic y consumir de un día para otro.

https://kykeonblog.com/ensalada-turca-alubias-blancas/

 

 

Cremas de verduras

Una de mis últimas entradas precisamente tenía como objeto probar cómo funciona la tahina en cremas de verduras, y el resultado ha sido muy bueno. Una cucharada por cabeza hace cambiar la textura y le da la cremosidad que le daría por ejemplo algo de crema de leche.

En este caso opté por asar el ajo y la calabaza en el horno para darle un aire tostado y lo trituré con caldo de verduras y un poco de tahina. Se le puede añadir un poco de limón por aquello de darle un puntito pero creo que no sería ni necesario.

https://kykeonblog.com/crema-calabaza-asada-tahina/

 

Tostadas

Así de sencillo, tostadas con un poco de tahina untada. También se le puede combinar con mermeladas, miel, queso fresco, frutas como manzana, plátano, aguacate, melocotón, fresas y espolvorear con algunas semillas, frutos secos o especias.

Una opción perfecta es untar con tahina una tostada y añadirle unas rodajas de manzana con un poco de miel por encima.

 

 

Hasta aquí de momento algunas de las cosas que me parecen más destacables, aunque yo he llegado a hacer tortilla con tahina. Para mí se ha convertido más o menos lo que la especia a los fremen de Dune, pero vamos, que tampoco hace falta ponerle al café (o sí). Espero haber aportado opciones apetecibles para animaros a comprar, probar y convertiros en serviles esclavos de ese ungüento de sabor extraño.

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4 Comments

  • Reply
    juan
    2 mayo, 2017 at 13:48

    Muy buen post con numerosas ideas. Gracias.

  • Reply
    Laura
    2 mayo, 2017 at 21:00

    M’encanta! Jo he recuperat la tahina arran de la teva crema de carabassa i totes aquestes receptes m’aniran molt bé! La salsa per a les verdures fa una pinta… 🙂

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